El otro Carles Zafon es novel.
Un endocrino debuta en la novela con L´harúspex,
un juego irónico con los personajes de La Ilíada
ROSA MARIA PIÑOL - 01/12/2004
Barcelona
Ni es un escritor best seller, ni ha sido traducido, ni vive en Los Ángeles,
ni escribe en castellano. La coincidencia de Carles Zafon con el celebrado
autor de La sombra del viento es sólo de nombre y ciudad de
nacimiento, Barcelona. Él es un autor novel -médico endocrino de profesión-
que ayer presentó su primer fruto literario, la novela L´harúspex (editada
por Meteora). Y aspira a lograr "por lo menos una pequeña
parte" del éxito alcanzado por su famoso homónimo.
L´harúspex -adivino de la antigua Roma que hacía sus vaticinios
tras observar las vísceras de animales sacrificados- es un atractivo
relato que propone un juego irónico con los personajes de la mitología
clásica y, en concreto con La Ilíada,y que está estructurado,
como el texto homérico, en 24 cantos. Carles Zafon ha vertido en esta
novela su gran afición por la mitología griega. "Leo desde hace
veinte años textos relacionados con los mitos griegos, pero como simple
aficionado.
Para mí es un hobby desestresante, pero que ha ido creando un poso. También
escribo desde hace mucho tiempo, aunque hasta ahora no he publicado nada.
Y esta novela me ha permitido unir mis dos grandes aficiones", ha
explicado el autor a este diario. Además de La Ilíada,que toma
como hilo conductor, Zafon ha recurrido a obras como Los mitos griegos de
Robert Graves y otras para "recrear fielmente los personajes mitológicos,
sin tergiversar sus características". El autor ha imaginado una
historia con estos personajes y la ha situado en un tiempo inconcreto del
siglo XXI, aunque mezclando deliberadamente ciertos anacronismos.
Así, en la guerra de Troya intervienen aviones bombarderos y luchadores
con espadas.
La novela tiene como protagonista a Testòrides Calcant, un oficinista
mediocre que, al igual que sus amigos Cassandra, Mopsos y Heleno, descubre
que tiene facultades adivinatorias. "Quise cambiar la importancia de
los personajes, dando protagonismo a los que en la obra clásica son
secundarios, como los médicos o adivinadores. En La Ilíada,Calcante
es el gran adivino de los griegos en la guerra de Troya y, pese a que sus
vaticinios marcan el curso de la historia, allí sólo aparece en dos o
tres fragmentos. Por otra parte, en mi relato los dioses no son tales,
sino que los he humanizado".
El humor es un elemento importante en el relato, que Zafon acentúa en las
partes inicial y final, incrementando en cambio el tono épico en las
escenas de guerra. Aunque no es una novela en clave, se deslizan en el
texto referencias a guerras actuales, como una que alude a las armas de
destrucción masiva.
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